El Gobierno Federal de los Estados Unidos reforzó las medidas de seguridad en la frontera entre Coahuila y Texas, luego del incidente protagonizado por Erick Gardea, quien logró evadir la vigilancia en el Puente Internacional Dos y mantuvo durante aproximadamente nueve horas, un intenso operativo por parte de las autoridades que intentaban detenerlo.
Como parte de las acciones implementadas, se lleva a cabo la ampliación del muro flotante fronterizo sobre el Río Bravo, una estrategia contemplada dentro de un programa de seguridad fronterizo impulsado por las autoridades Texanas para fortalecer la vigilancia y reducir los cruces irregulares.
El reforzamiento de la infraestructura busca incrementar la capacidad de respuesta de las corporaciones encargadas de la seguridad fronteriza, además de dificultar el ingreso ilegal hacia territorio estadounidense.
Las autoridades no han informado si las nuevas medidas están directamente relacionadas con el caso de Cruz Gardea; sin embargo, la ampliación de las barreras y el aumento de la vigilancia se producen días después del operativo que generó una importante movilización de elementos de seguridad en ambos lados de la frontera.