En el periodo colonial en el siglo XVIII Dinamarca impuso en Groenlandia un sistema de clasificación de casas por colores. Y cada una tiene una razón de ser.
Por ejemplo, las rojas quiere decir que son iglesias o escuelas, o que algún maestro vive ahí. Las amarillas son hospitales o que algún personal médico vive en ese lugar. Las azules se relacionan con la pesca y las verdes con talleres mecánicos o eléctricos. Esto lo hacían originalmente por si alguien llegaba al puerto y no conocía la zona. Sabía que si estaba enfermo tenía que ir, por ejemplo, a una casa amarilla.
Inuit
Casi el 90% de los habitantes de Groenlandia son Inuit, un pueblo nativo que ha vivido en esta región por mil años. Para ellos, la tierra es colectiva: son dueños de las casas, pero no del suelo.