Este martes, 3 de febrero de 2026, los gobiernos de México y Estados Unidos anunciaron de manera simultánea un acuerdo sobre la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informó a través de redes sociales que México se comprometió a entregar un mínimo de 350,000 acres-pies de agua por año a Estados Unidos. Sin embargo, el comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana no especifica esta cifra.
Plan técnico en contexto de sequía
Las autoridades mexicanas emitieron un comunicado conjunto entre las secretarías de Relaciones Exteriores, Agricultura, Medio Ambiente y la Comisión Nacional del Agua.
El documento señala que ambos países acordaron un plan técnico para la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo en un contexto de sequía extrema que afecta a la región. El plan establece una ruta conforme a los mecanismos previstos en el Tratado de Aguas de 1944.
México confirmó su disposición a garantizar la entrega de una cantidad mínima anual convenida entre ambos países, de acuerdo a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos previstos en el Tratado, priorizando además el abastecimiento para consumo humano y producción agrícola.
"Victoria" estadounidense
Por su parte, Rubio calificó el pacto como un logro de la administración del presidente Donald Trump.
El acuerdo entre Estados Unidos y México para abordar la escasez de agua en México es otro ejemplo de cómo el presidente Trump cumple con el pueblo estadounidense. Esta es una victoria para los agricultores y ganaderos estadounidense
El secretario de Estado también reconoció los esfuerzos de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Compromiso con soberanía y derechos humanos
El gobierno mexicano enfatizó en su comunicado que el acuerdo es resultado de un trabajo técnico y político sostenido, con pleno respeto a la soberanía de ambos países, asegurando en todo momento el derecho humano al agua y a la alimentación para las comunidades en territorio nacional.
México reafirmó su compromiso con el Tratado de Aguas de 1944 como un instrumento que salvaguarda los intereses nacionales, así como con la protección de las actividades productivas y agrícolas en territorio nacional.
CT